Comunicación y atención
Diseñamos una forma de atender al cliente en la que las consultas de siempre se resuelven solas y al equipo solo le llega lo que de verdad necesita una persona. Deja de depender de quién esté libre en ese momento.
Miramos cómo trabaja hoy tu equipo, medimos dónde se va el tiempo y rediseñamos el proceso que más te está costando. Tu empresa sigue siendo la misma, tus sistemas se quedan y tu gente hace su trabajo: lo que cambia es todo lo que hoy le hace perder horas.
Elige tu sector
El método es el mismo en cualquier empresa con mucho trabajo manual, pero en estos dos sectores conocemos la operación por dentro. Elige el tuyo y verás el detalle.
Hoteles y alojamientos
Llamadas que se pierden en hora punta, datos que se copian dos veces, el mostrador haciendo de centralita y el parte de viajeros a las tantas.
Ver operativa hoteleraClínicas dentales
Huecos que nadie cubre, pacientes que no aparecen, revisiones que dependen de acordarse y presupuestos que se quedan a medias.
Ver operativa de clínica¿Otro sector? El método sirve para cualquier operación con mucha carga administrativa. Estos dos son donde conocemos el negocio por dentro y no hace falta que nos lo expliques. Cuéntanos tu caso
Tu equipo dedica entre 15 y 40 horas a la semana a tareas que no deberían existir: copiar datos entre sistemas, contestar las mismas preguntas, perseguir clientes por WhatsApp, recordar cosas, hacer seguimientos a mano. Cada hora ahí es una hora que no se invierte en vender, atender mejor o mejorar el servicio. Parte de ese trabajo no hay que repartirlo mejor: hay que quitarlo de en medio. Y no se trata de hacer lo mismo más deprisa, sino de que haya menos cosas que hacer a mano.
Qué significa, en cristiano
Cuando decimos transformación operativa no hablamos de rehacer tu negocio, cambiar de software, reorganizar departamentos ni poner a tu equipo a estudiar tecnología. Hablamos de mirar cómo se hace hoy el trabajo, quitar los pasos que no aportan nada, dejar que la máquina haga lo repetitivo y conectar lo que ahora va por separado. La empresa sigue siendo la tuya; lo que baja es el esfuerzo que cuesta sostenerla.
Cómo se hace, paso a paso
01
Entender
Cómo trabajas hoy, de verdad y no sobre el papel.
02
Detectar
Dónde hay trabajo innecesario, errores u oportunidades que se caen.
03
Priorizar
Qué proceso merece la pena tocar primero. Casi nunca es el más vistoso.
04
Diseñar
Cómo debería funcionar, y qué sigue decidiendo una persona.
05
Implementar
Lo construimos y lo ponemos en marcha sobre lo que ya tienes.
06
Medir
El mismo dato antes y después. Si cambia la vara, no hay comparación.
07
Evolucionar
Si queda potencial, vamos a por el siguiente proceso.
Antes → después
No te pedimos que confíes en una promesa. Medimos qué cambia en tu operación.
Antes de tocar un proceso establecemos su punto de partida: cuánto trabajo requiere, cuánto tarda, cuántas veces ocurre al mes, por cuántas manos pasa y dónde aparecen errores, esperas o cosas que se hacen dos veces. Lo llamamos el Baseline Operativo. Cuando el proceso nuevo lleva un tiempo funcionando volvemos a medir lo mismo, con el mismo método y sobre un periodo comparable. Esa es la diferencia entre una mejora y una sensación.
Las tres preguntas que nos hacen siempre
¿Tengo que transformar la empresa entera?
No. Empezamos por un proceso: el que tenga una oportunidad clara de mejora. Lo diseñamos, lo ponemos en marcha y medimos el resultado. Si funciona, seguimos. Si no, has arriesgado un proceso, no tu operación.
¿Tengo que cambiar de software?
Casi nunca. Puedes seguir usando las herramientas que ya conoces. Siempre que sea técnicamente viable, construimos sobre ellas y conectamos lo que hoy funciona por separado. Cambiar de sistema es la última opción, no la primera.
¿Y mi equipo?
Sigue haciendo lo que sabe hacer. No tiene que aprender a manejar herramientas nuevas: la tecnología trabaja por detrás, y lo que nota es que el día trae menos interrupciones y menos cosas que perseguir.
Lo peor que puede pasar es que un proceso no mejore. Y lo sabrás antes que nadie: por el número, no por nuestra opinión.
Estas son las áreas donde entramos. No es un catálogo de productos: son procesos que ya existen en tu empresa y que casi siempre se pueden hacer de otra manera. Cuál toca primero lo dice tu operación, no nuestra lista.
Diseñamos una forma de atender al cliente en la que las consultas de siempre se resuelven solas y al equipo solo le llega lo que de verdad necesita una persona. Deja de depender de quién esté libre en ese momento.
Ordenamos qué pasa desde que alguien pregunta hasta que decide. Ninguna oportunidad se queda esperando respuesta ni se enfría porque nadie se acordó de volver a llamar.
Revisamos cómo se llena y se vacía tu agenda: qué se confirma, qué se cae, qué hueco queda sin cubrir y cuánto trabajo manual cuesta sostenerlo. Ahí suele haber dinero parado.
Hacemos que el dato circule entre tus programas en vez de viajar en la cabeza de alguien o en un Excel. Se teclea una vez y llega donde tiene que llegar.
Facturación, conciliación, partes obligatorios, control de presencia, volcado a gestoría. Trabajo que hay que hacer sí o sí y que rara vez necesita a una persona para hacerse.
Que dirección tenga delante lo que pasa en el negocio sin pedírselo a tres personas ni esperar al día 18. Y que lo tenga siempre, no cuando alguien saca tiempo.
Cuatro fases, con plazos cerrados. Tu equipo sigue trabajando mientras tanto. Sin contratos eternos, sin promesas vagas, sin proyectos que tardan un año.
Analizamos cómo funciona hoy tu operación: procesos, sistemas, cuellos de botella y dónde se pierden horas y oportunidades. Te entregamos un diagnóstico por escrito con qué proceso conviene mejorar primero y qué se puede esperar de ello. Precio desde 490 € que se descuenta íntegro del proyecto si contratas en los 30 días siguientes.
Antes de cambiar nada, dejamos medido ese proceso tal y como funciona hoy: es la referencia contra la que se comparará todo. Con eso delante diseñamos cómo debería funcionar y dónde tiene que seguir decidiendo tu equipo. Lo revisamos contigo antes de tocar nada.
Construimos, conectamos y ponemos en marcha. Por fases: primero el proceso que más duele, y el resto de la empresa se queda exactamente como está hasta que decidas seguir. Empiezas a ver resultados desde la primera fase, no al final del proyecto.
No te dejamos un informe y desaparecemos. Volvemos a medir el proceso para ver qué ha cambiado de verdad, ajustamos lo que falle, añadimos lo que necesites y hacemos evolucionar el sistema según crece tu negocio.
Aquí no hay porcentajes de escaparate. Lo que sí sabemos es dónde aparece la mejora cuando un proceso se rediseña bien. Cuánto, en tu caso, sale de medir tu proceso antes de tocarlo y volver a medirlo después.
Horas administrativas
Trabajo repetitivo (introducir datos, contestar lo mismo, recordar a mano, conciliar facturas) que deja de hacerse. No es que el equipo vaya más rápido: es que tiene menos cosas que hacer, y las que quedan son las que de verdad necesitan a una persona.
No-shows y conversión
Cuando cada hueco tiene un siguiente paso y nadie espera a que alguien se acuerde, se caen menos citas y se cierran más. Sin ampliar el equipo comercial ni sumar llamadas a recepción.
Errores operativos
Errores de facturación, partes incompletos, datos volcados mal a gestoría. Un proceso bien montado los reduce de forma medible, con validación de una persona en los puntos donde equivocarse sale caro.
El número que te enseñemos saldrá de tu operación, con su lógica de cálculo por escrito. Nunca del caso de otro cliente.
Tres ejemplos de dónde suele estar el atasco según el tipo de negocio. No son productos de catálogo ni clientes publicables todavía.
En un hotel demasiadas cosas acaban pasando por el mostrador: datos que copiar al PMS y al parte de viajeros, la misma información al huésped por décima vez, reseñas sin contestar. Se rediseña cómo circula esa información entre huésped, recepción y sistemas, y recepción vuelve a estar con quien tiene delante.
Entre que alguien pregunta y termina el tratamiento hay ocho puntos donde se pierde. Medimos en cuáles se cae en tu clínica y rediseñamos esos: el que pregunta a las 22 h recibe respuesta, el hueco que se libera tiene un siguiente paso y el presupuesto parado no se queda esperando a que alguien se acuerde.
Cuando la información vive en la cabeza de dos personas y el resto tiene que preguntarles, el síntoma es el mismo en cualquier sector. Ahí también se puede medir y ordenar; lo que cambia es el negocio, no la forma de trabajar.
La diferencia no es de palabras. Conectar dos herramientas para que una tarea se haga sola deja el proceso exactamente igual de mal planteado que estaba, solo que más rápido. Lo que hacemos aquí empieza un paso antes: preguntarse si ese proceso tiene sentido tal y como está. La tecnología viene después, y solo la que haga falta.
Tareas automatizadas sueltas.
Una conexión aquí, un aviso allá. Funcionan dos meses, se rompen, nadie sabe arreglarlos. Y el proceso sigue planteado igual que antes: nada cambia de verdad en cómo opera el negocio.
Por eso no cobramos por horas de desarrollo ni por número de automatizaciones: lo que entregamos es un proceso que funciona mejor que antes, y te lo enseñamos con tus números.
Con qué lo construimos, por si te lo preguntas
No partimos de una herramienta para buscarle un uso. Partimos de un problema de tu operación y elegimos con qué se resuelve mejor. Esta lista cambiará con los años; la forma de plantear el proceso, no.
n8n
Donde se coordina el proceso
Claude · Anthropic
Criterio y redacción de cara al cliente
OpenAI
Procesamiento de texto y visión
WhatsApp Business API
Canal directo con el cliente
Google Workspace
Documentación, agenda y correo
Stripe
Cobros y suscripciones
Y lo que ya usas se queda donde está: tu PMS, tu software dental, tu CRM, tu agenda. Tú no tienes que entender nada de esta lista.
Abrimos tres plazas en condiciones de fundador para proyectos que podamos documentar y publicar. A cambio de contar el caso —con tu permiso y tu revisión previa— entras con un precio y un nivel de acompañamiento reservados a estas tres plazas.
Pack Fundador · 3 plazas
1.950 € pago único
Incluye
A partir del tercer mes, mantenimiento desde 290 €/mes, sin permanencia.
Qué pedimos a cambio
Que nos dejes publicar tu caso cuando el sistema esté funcionando, después de que lo hayas leído y aprobado. Ese es todo el trato: condiciones de fundador a cambio de un caso que podamos enseñar.
Tres plazas. Cuando se ocupen, retiramos esta oferta.
Antes de cambiar nada, descubre qué merece la pena mejorar y en qué orden. No es una llamada de venta disfrazada: es un diagnóstico real, escrito y firmado — con un precio simbólico que recuperas íntegro si decides trabajar con nosotros.
Si contratas en los 30 días siguientes, descontamos el 100 % del importe del proyecto.
Cobramos la auditoría para asegurar que solo entran empresas que van en serio. Si vas en serio, no la pagas: la financia el proyecto que contratas.
¿Solo quieres una opinión rápida?
Diagnóstico exprés gratis por WhatsApp · 15 min
Si todavía no estás listo para la auditoría completa, abrimos un WhatsApp de 15 minutos sin coste para orientarte. Sin compromiso.
Abrir WhatsAppPrecio según tamaño de tu empresa
En el Pack Fundador la auditoría va incluida. Ver el Pack Fundador
Pequeña
Hasta 10 empleados
490 €
reembolsable si contratas
Mediana
10–50 empleados
790 €
reembolsable si contratas
Grande
Más de 50 empleados
1.200 €
reembolsable si contratas
Qué entregamos
El documento es tuyo aunque luego no contratemos, y no obliga a nada: sales de aquí con las prioridades de tu operación ordenadas, sigas con nosotros o no. Solo aceptamos un número limitado de auditorías al mes para entregar cada una en una semana.
Si seguimos juntos tras la auditoría
Implementación
Proyectos desde 6.000 €, según el alcance definido en la auditoría. Por fases, con resultados desde la primera.
Mantenimiento
Desde 290 €/mes, sin permanencia. Vigilancia del sistema, ajustes y nuevas mejoras incluidas.
FlujoAI es una firma de transformación operativa. Entendemos cómo funciona hoy una operación, detectamos dónde puede mejorar, diseñamos una forma mejor de trabajar y construimos el sistema que la hace posible. Trabajamos con pocos clientes a la vez para poder entrar de verdad en su día a día, e incorporamos especialistas cuando el proyecto lo pide.
No vendemos software enlatado, ni consultoría que entrega un informe y se va. Analizamos y además construimos. Nos especializamos en dos sectores, hoteles y clínicas dentales, porque ahí sabemos, sin que nadie nos lo cuente, qué quema horas, qué genera errores y dónde está el dinero que se está perdiendo.
Si encajamos contigo, te lo decimos. Si no encajamos, también. Trabajamos desde España con clientes en España, Latinoamérica y Europa. Sin burocracia y sin discurso corporativo.
Lo que la gente pregunta antes de contratar.
Un ejemplo. Automatizar la confirmación de citas es mandar un WhatsApp a todo el mundo el día antes. Mejorar el proceso es preguntarse por qué se caen las citas, a quién hace falta confirmar y qué pasa con el hueco cuando alguien cancela, y montar eso. Lo primero ahorra unas llamadas; lo segundo llena la agenda. Y para lo segundo no hace falta rehacer la empresa ni cambiar de software: se hace un proceso cada vez.
Porque lo medimos antes de tocar nada, y el resultado que consideraríamos un éxito se pacta contigo por escrito en ese momento, no al final. Después se mide lo mismo sobre un periodo comparable —en un hotel, la misma época del año; en una clínica, agosto no cuenta—. Si el proceso no ha mejorado, lo verás en el mismo papel donde firmamos el objetivo.
La auditoría tarda 1 semana. A partir de ahí, la Fase 1 —el proceso que más te duele— entra en producción en 2–3 semanas desde que tenemos los accesos que necesita: PMS, agenda, correo, lo que toque. Ese matiz importa, porque ahí suele estar el cuello de botella y no queremos venderte un plazo que dependa de algo que no controlamos. Un proceso con muchas integraciones o validaciones complejas puede irse a 5–6 semanas, y te lo decimos en la auditoría, no después. Las fases siguientes van encadenadas, cada una con su propio plazo cerrado.
No. Nuestro equipo se encarga de todo: diseño, implementación, integraciones y mantenimiento. Tú aportas conocimiento del negocio y acceso a los sistemas. No necesitas un CTO ni saber qué hay por debajo: lo técnico es cosa nuestra de principio a fin.
Con las que ya usas. Hoteles: Cloudbeds, Mews, Opera, Noovy, Tesipro y similares. Clínicas dentales: la mayoría de software dental con API (Gesden, Klinikare, NS-Dental, Dentalink, etc.). Y todo lo común: Google Workspace, Microsoft 365, HubSpot, Pipedrive, WhatsApp Business API, Notion, Slack. Cambiar de software solo se plantea si no hay otra salida: si tu sistema es antiguo o cerrado, lo evaluamos en la auditoría y te decimos qué se puede hacer sin tocarlo.
Hay dos vías. La estándar: auditoría inicial reembolsable según el tamaño de la empresa (490 € pequeña, 790 € mediana, 1.200 € grande), que se descuenta íntegra del proyecto si nos contratas en los 30 días siguientes; después, una primera fase de implementación desde 6.000 € según el alcance del proceso y las integraciones que lleve, y mantenimiento desde 290 €/mes sin permanencia. Y la vía de fundador: un pack de 1.950 € de pago único que incluye la auditoría completa, la implementación de la Fase 1 y los dos primeros meses de mantenimiento — limitado a 3 plazas, a cambio de poder publicar su caso con su permiso. El documento de la auditoría es tuyo en cualquier caso.
Porque "gratis" atrae a curiosos, y entrar a fondo en una operación lleva una semana entera de trabajo del equipo. Un precio simbólico filtra: solo nos sentamos con empresas que tienen un problema real y la voluntad de resolverlo. Y como es reembolsable, si vas en serio no te cuesta nada — lo descuenta el proyecto. Quien busca una llamada gratis para "tantear" no pasa este filtro, y eso protege la calidad del diagnóstico que entregamos a quien sí va en serio. Si solo necesitas una orientación rápida, te respondemos por WhatsApp o por email sin coste.
Todos los sistemas que desplegamos incluyen monitorización, alertas y puntos de validación humana donde el coste de un error es alto. La IA tiene límites claros: lo que decide y lo que escala a una persona. El objetivo es eliminar el error humano por fatiga, no introducir uno nuevo por capricho de la IA.
Sí. Trabajamos con proveedores que cumplen GDPR. Tus datos siguen en tus sistemas — los conectamos, no los acumulamos. Firmamos NDA si lo necesitas y no compartimos información de clientes con terceros bajo ningún concepto.
Nos quedamos. Los sistemas vivos requieren mantenimiento mensual: APIs que cambian, herramientas que se actualizan, procesos que hay que ajustar según evoluciona el negocio. La cuota mensual cubre vigilancia, ajustes, mejoras y los procesos nuevos que vayan haciendo falta. Si no te aportamos más valor del que costamos, te das de baja sin permanencia.
No, y no lo recomendamos. El primer proceso se elige en la auditoría con dos criterios: que haya mucho en juego y que se pueda medir bien. Mientras lo ponemos en marcha, el resto de la empresa sigue exactamente igual, y nadie tiene que reorganizar departamentos ni cambiar de programa para que esto avance.
No es lo que hacemos ni lo que vendemos. Lo que quitamos son las tareas que no necesitan a una persona: copiar datos de un sitio a otro, contestar lo mismo veinte veces, acordarse de hacer un seguimiento. Las decisiones que requieren criterio las siguen tomando las personas, y las excepciones se derivan al equipo. El objetivo no es que tu gente haga más tareas por hora, es que dedique el tiempo a huéspedes, pacientes y clientes.
Nos hemos especializado en dos, hoteles y clínicas dentales, y es donde trabajamos casi siempre. Si tu negocio es otro pero arrastra la misma carga operativa, escríbenos y te decimos con franqueza si encajamos o no: si no dominamos tu sector, lo decimos y te derivamos a quien sí lo domine. Preferimos perder un proyecto a hacerlo a medias.
¿Tienes una pregunta que no aparece aquí? Pregúntala directamente.
Hablar con el equipoCada semana que tu equipo dedica 20 horas a trabajo que podría estar haciéndose solo, son 20 horas que se le quitan al cliente que tienes delante. Multiplícalo por 12 meses. Y no hace falta resolverlo entero: la pregunta no es si merece la pena mejorar, es por qué proceso empiezas.
Cuéntanos qué hace tu empresa, qué procesos te queman horas y dónde sientes que hay caos. Te respondemos en menos de 24h.